Spanish: UN AÑO Y MEDIO DEL CITY PLAZA

22 DE ABRIL, 2016 – 22 DE OCTUBRE, 2017 : UN AÑO Y MEDIO DEL CITY PLAZA

 

Hoy celebramos un año y medio. El 22 de abril de 2016, 250 activistas y refugiadxs okuparon el hotel City Plaza situado en el centro de Atenas – un hotel que, como muchos otros negocios, 6 años atrás quebró a causa de la crisis económica y las políticas de austeridad aplicadas por el gobierno . Este hotel abandonado se convirtió en una residencia y centro social para refugiadxs. Desde entonces y durante más de 500 días, esta iniciativa solidaria ha conseguido garantizar una vivienda digna para unas 1700 personas en el centro de Atenas, siendo indiferente su nacionalidad y su situación legal: 120 habitaciones, 350-400 personas al mismo tiempo, un tercio de los cuales son niñxs.

 

Hay otras formas de medir lo que se ha estado haciendo durante el último año y medio en City Plaza: 385000 comidas calientes servidas por el equipo de cocina, 35000 horas cubiertas en los turnos de seguridad –tanto en la entrada como en diferentes balcones del edificio-, 13560 horas cubiertas en recepción o más de 32700 rollos de papel higiénico utilizados según el grupo encargado del almacén. También se puede contar con las 156 furgonetas cargadas con alimentos frescos. Además se han cubierto una gran cantidad de turnos de limpieza, centro médico, clases, espacio de mujeres, espacio infantil, etc. Y finalmente se debe mencionar las 18 toneladas de petróleo utilizado para las calderas y los radiadores.

 

Pero realmente, no hay forma de medir lo que ha ocurrido durante este año y medio

 

No hay forma de medir el impacto positivo psíquicamente que supone vivir en un lugar seguro, con privacidad y en una comunidad abierta a la participación y a la toma común de decisiones, creado para personas que están traumatizadxs, sin hogar o atrapadxs durante meses en Idomeni y otras regiones fronterizas. No hay forma de medir la comunidad de la diáspora de ex residentes de City Plaza, que ahora viven en diferentes ciudades europeas y mantienen el contacto entre sí y con Atenas – el mes pasado algunxs de ellxs se manifestaron conjuntamente en el desfile en Berlín «We´ll come unite». No hay forma de medir los beneficios que supone para los niñxs comunicarse en nuevas lenguas y lo rápido que aprenden a hablarlas.

 

Todos estos éxitos conseguidos pueden parecer un milagro considerando que City Plaza depende exclusivamente para su financiación de donaciones de particulares y colectivos solidarios. Pero…

 

No es un milagro. Es la realidad de lo que la solidaridad y la auto-gestión es capaz de hacer

 

Es la realidad cotidiana de cientos de habitantes, refugiadxs e «Internacionales» procedentes de una amplia gama de países de Europa y de Las Américas que hicieron de City Plaza su hogar y crearon un experimento de vida común. Así pues, es la solidaridad sin precedente sembrada por lxs ex trabajadorxs de City Plaza, quienes, aún luchando por la subasta de la infraestructura hotelera para recibir sus salarios no pagados, ofrecieron que fueran utilizados por los refugiadxs hasta que dejaran de necesitarlo. Esta es la misma realidad creada por los miles de seguidorxs del proyecto en todo el mundo, algunxs intelectuales y artistas conocidxs, pero la gran mayoría de ellxs personas sin nombre que contribuyeron a la supervivencia financiera, creando un escudo político contra las amenazas de desalojo del City Plaza.

 

 

 

Satisfaciendo las necesidades; subrayando las demandas; reclamando derechos políticos y sociales

 

City Plaza surgió como una respuesta directa del movimiento solidario a los efectos desastrosos del tratado entre la UE y Turquía y la militarización y cierre de la ruta de los Balcanes. City Plaza fue okupada para proporcionar a las personas desplazadas una alternativa segura y dignificada a las condiciones miserables, anti-higiénicas y crueles de los campamentos de refugiadxs, los Hot-Spots y los centros de detención. Con esta actitud, City Plaza envía un mensaje político claro: condiciones de vida decentes para todxs son posibles, incluso en un país tan castigado por la crisis como Grecia.

 

Si la crisis significa la devaluación del capital, entonces, necesitamos recuperar las infraestructuras más rentables de la sociedad, para servir contra la devaluación de la vida humana misma. Y si la migración de la UE y las políticas fronterizas se basan en la exclusión selectiva y la represión de lxs migrantes, entonces nos toca responder a nosotrxs como sociedad, para garantizar y proteger los derechos sociales y políticos de los que se privan a diferentes partes de la sociedad.

 

El nuevo régimen de las migraciones produce nuevas exclusiones

 

Después del acuerdo entre la UE y Turquía y el cierre de la ruta de los Balcanes, disminuyó radicalmente el cruce de los pasos fronterizos lo que resultó en la situación actual de espera para miles de personas en el Egeo oriental. El grueso del financiamiento europeo y de las Naciones Unidas se destinó a las instituciones que se ocupan de las políticas migratorias. Lxs llamadxs expertos de la UE organizaron un régimen de excepción ofreciendo el derecho de asilo para lxs recién llegadxs, basado en la cláusula de «tercer país seguro» de Turquía.

La cooperación del régimen de Erdogan en Turquía, la reimplantación de las prácticas ilegales de devolución por parte de la guardia costera griega en las fronteras, así como las horribles condiciones de vida en los Hot-spots que son sinónimos de sufrimiento, represión y muertes por el frío, han sido los medios para el éxito de las políticas de la UE para controlar la migración.

 

Las políticas de integración son restringidas en la Grecia continental, pero incluso aquí los resultados son pobres en comparación con los recursos y el personal empleado por las ONG y el estado. Aunque muchos de los campos de refugiadxs hayan sido cerrados y las tiendas de campaña hayan sido reemplazadas por contenedores, siguen existiendo campos en las afueras de las ciudades, perpetuando la exclusión espacial y social de lxs refugiadxs. El acceso a la educación, al apoyo psicológico, a los servicios públicos básicos y a las redes sociales es inadecuado. Al mismo tiempo, los programas de vivienda, así como los procedimientos de reubicación y de reunificación familiar son lentos y altamente selectivos, excluyendo nacionalidades específicas y creando, otra vez, migrantes ilegales.

 

Defender la resiliencia

 

City Plaza es fruto de un esfuerzo totalmente voluntario, sin ningún personal remuneradx ni financiamiento público. Es por eso que se necesitan recursos significativos para mantener el espacio. Aunque si comparamos los costos de City Plaza con los de los campamentos oficiales, estos son significativamente inferiores; los alimentos frescos y el petróleo para la calefacción suponen una gran coste económico. Pero hay muchos otros gastos: medicamentos, lavandería, material escolar, material de limpieza e higiene, etc. El apoyo también es importante porque la amenaza de desalojo de City Plaza aún existe. El fiscal del estado publicó una orden de desalojo en abril de 2017, ordenando a la policía que la implementara. Sin embargo, su implementación tiene que tratar con el amplio movimiento de solidaridad del City Plaza, y por lo tanto, parece que el gobierno griego, hasta hoy, es más tolerante con nosotrxs y con las otras okupas de refugiadxs. Sin embargo, es un mero asunto político y, por lo tanto, es una cuestión de equilibrio del poder.

 

¡City Plaza resistirá!

 

City Plaza celebra un año y medio a día de hoy enfrentando una gran dificultad financiera, con recursos únicamente hasta final del año. La campaña internacional de recaudación de fondos, así como las donaciones directas, tuvieron un éxito sin precedentes en el primer año del proyecto, pero presentan ahora una severa disminución.

Por lo tanto, llamamos una vez más a todas las personas y los colectivos que han hecho, con su contribución, City Plaza posible. Pedimos a los grupos e iniciativas locales organizar eventos solidarios, fiestas y difundir el mensaje. Vuestra ayuda es imprescindible para poder mantener el proyecto y así seguir ofreciendo dignidad y seguridad a más de 400 personas diariamente. Queremos seguir demostrando que la auto-gestión, convivencia e integración son posibles.

Podéis colaborar directamente con el proyecto usando la plataforma “The Best Hotel in Europe”, o bien visitar y donar directamente en City Plaza. Además de la campaña están planificadas giras con información del City Plaza para los próximos meses y este esfuerzo para la difusión de dicha información comenzará con la emisión regular de boletines como este.

 

 

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